Si queremos mejorar la situación de las personas con demencia necesitamos centrarnos en la imagen cultural y lo que significa vivir con demencia. Mientras que la imagen que tengamos siga dominada por la demencia severa, el cuidado residencial y la carga que suponen los cuidados, será muy difícil promover la inclusión social, la rehabilitación, la idea de reciprocidad y las atenciones centradas en la persona. Por este motivo, existe una necesidad urgente de colaborar a nivel mundial para aprender, con reciprocidad, cómo se entiende la demencia en las diferentes culturas y cómo se cubren las necesidades de las personas que viven con ella.
Doctora, Profesora adjunta de Sociología de la Medicina en la Universidad de Helsinki y de Sociología y Gerontología Social en la Universidad de Jyväskylä, ha participado en proyectos de investigación y desarrollo de servicios, tecnología y diseño para la demencia desde 1997. Ha publicado varios artículos originales y documentos sobre estos temas y ha participado en la creación de material destinado a los proveedores de servicios cuya finalidad era ayudarles a mejorar la calidad ofrecida. Actualmente, trabaja como directora de investigación en el Instituto Nacional para la Salud y el Bienestar, en la unidad de Envejecimiento y Servicios.






